kinesiologó de la Unidad de Pacientes Críticos (UPC) de adultos de la Clínica Indisa y docente adjunto de la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH), Eduardo Tognarelli

Eduardo Tognarelli Guzmán: “El rol social de la universidad es transmitir información de calidad, que aclare a la población sobre cómo cuidarse del Covid-19”

Desde diciembre a la fecha, el ya conocido coronavirus (Covid-19), ha registrado más de 22.000 personas muertas alrededor de todo el mundo. Esta enfermedad infecciosa, que tuvo su estallido en China, en la ciudad de Wuhan, se ha expandido en 187 países con importantes focos en España, Italia, Estados Unidos y Alemania.

A principios del mes de marzo, el Covid-19 se trasladó también a nuestro país, dejando a la fecha más de 3 mil contagiados y 18 fallecidos.  En  torno a esta situación, diferentes profesionales del área de la salud se han unido para hacer frente a esta epidemia, destacando en este ámbito, al kinesiólogo de la Unidad de Pacientes Críticos (UPC) de adultos de la Clínica Indisa y docente adjunto de la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH), Eduardo Tognarelli, quien comenta su experiencia sobre el cuidado y manejo de esta enfermedad.

¿Desde su área profesional, cuáles son las características de la pandemia Covid-19?

El coronavirus es una enfermedad altamente contagiosa, que ataca a grandes poblaciones, y que debido a su alto número de contagios, tiene una gran incidencia en el número de muertos adjudicados de manera primaria. Las clínicas y hospitales, se han preparado con el refuerzo de turnos para recibir a los pacientes. En este caso, en la Unidad de Pacientes Críticos (UPC) de adultos de la Clínica Indisa, me toca atender de manera directa a los pacientes hospitalizados con coronavirus, enfermedad respiratoria producida por el SARS-CoV2. Una vez que los casos llegan a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), nosotros los kinesiólogos, somos los que hacemos la terapia respiratoria completa, es decir no solo nos preocupamos de la kinesiología respiratoria, sino que además nos encargamos de la gestión, mantenimiento y programación de los ventiladores mecánicos. Me ha tocado atender varios pacientes con falla respiratoria severa, conectados a ventilación mecánica y afortunadamente, uno de ellos evolucionó bien y ya se encuentra recuperado.

¿Cómo se diferencia un resfrío del Covid-19? ¿Cómo se debe actuar?

La recomendación para la población es que si tiene síntomas de un resfrío, compórtate como te comportarías frente a un resfrío normal, donde no existe la urgencia de acudir a un médico, tratando el cuadro en casa, con el típico tratamiento sintomático como el paracetamol y abundante líquido, para la fiebre. Hoy, el consejo es el mismo, la gente no debe consultar a menos que esté más o menos segura de que es una persona que tiene una alta sospecha de tener coronavirus. Por ejemplo, que haya viajado al extranjero recientemente o que haya estado en contacto con personas que estuvieron de viaje o contagiados por el virus. Al no tener estas condiciones de riesgo, es mejor no asistir a un centro de salud para reducir la posibilidad de contagio. En clínicas y hospitales, a los posibles contagiados sintomáticos, les van a tomar imágenes de tórax en busca de presencia de una neumonía, principal razón de hospitalización. Aunque tenga Covid-19, sin complicación grave, lo van a derivar a su hogar, ya que no se hospitalizan a pacientes con coronavirus, a menos que tenga una insuficiencia respiratoria grave. La persona que no requiera de asistencia ventilatoria, oxigenoterapia o ventilación mecánica, se tiene que devolver a su hogar y allá hacer el tratamiento. En caso contrario, el paciente que tiene coronavirus que está en casa y su condición empeora con dificultad respiratoria, se ahoga, se cansa o presenta cualquier signo de alteración  cardiorrespiratoria de importancia, debe consultar, porque probablemente se está iniciando un cuadro de insuficiencia respiratoria y probablemente sí tendrá que ser hospitalizado. Las personas que no tengan estos signos de complicación, es mejor que ni siquiera consulten.

¿Cuál es el rol fundamental que tiene el kinesiólogo en el tratamiento y manejo del Covid-19?

Nuestro rol es siempre la recuperación del funcionamiento humano, esto involucra varios roles y subroles, como por ejemplo, ocuparnos de la función respiratoria y todo lo que tenga que ver con su restablecimiento, como favorecer que el paciente pueda salir lo antes posible del uso del ventilador. Además, simultáneamente, estamos preocupados de la recuperación física a través de terapias que evitan las complicaciones físicas del reposo prolongado, procurando que no tengan secuelas físicas que limiten su capacidad funcional. Un ejemplo, es el caso de un paciente que estuvo grave por COVID-19, con ventilación mecánica, y que logró levantarse, hacer ejercicio, deambular dentro de la habitación, lo que a su vez favoreció la recuperación respiratoria. Entonces, con ese caso, ya estamos constantemente cumpliendo nuestro doble rol que es la funcionalidad respiratoria y física.

¿De acuerdo a su opinión, cómo ve a nuestra sociedad frente a esta pandemia? ¿Cuál sería el próximo escenario para Chile?

Soy bastante optimista, como kinesiólogo tengo harta experiencia, me ha tocado vivir otras epidemias importantes, tales como la gripe aviar, fiebre porcina, H1N1 y otras enfermedades que, en algún minuto, impactaron fuertemente a la salud pública chilena. En general los sistemas de salud, a pesar de lo precarios que puedan parecer, suelen responder, y nuestra población logra recibir la atención que se requiere. Si la gente cumple su rol de prevención, quedándose en casa, tomando las medidas de autocuidado, higiene, evitando eventos públicos, sin salir del hogar, más allá de lo estrictamente necesario, además si los sistemas de salud responden adecuadamente, como lo están haciendo, creo que podemos enfrentar esta epidemia de buena manera, con buenos resultados finales, con un alto número de contagiados, pero con un número bajo de hospitalizados, y ojalá con un bajo porcentaje de mortalidad. Esperaría que nuestra mortalidad se parezca más a los países que les ha ido bien, por debajo del 1% de los contagiados, a diferencia de países que les ha ido realmente mal, como Italia, que está cerca del 9%.

 ¿Algún mensaje para los estudiantes y profesionales que se están formando en el área?

Quisiera hacer un llamado a los kinesiólogos más jóvenes que en este minuto están siendo reclutados para reforzar los sistemas de salud, tanto primaria como hospitalaria. Espero que tengan mucha conciencia de autocuidado porque los kinesiólogos que estamos al cuidado directo de las personas con coronavirus confirmado muchas veces estamos más expuestos al contagio incluso que enfermeras y médicos. A nosotros nos tosen en la cara los pacientes con Covid-19, por lo tanto, el uso adecuado de los elementos de protección personal que disponen los centros clínicos, junto con el cumplimiento estricto de los protocolos de prevención de infecciones es muy importante. Yo cuido al usuario, al paciente, cuido a mis colegas, a mi familia, cuidándome a mí mismo. Ojalá el entusiasmo de los colegas más jóvenes de ponerse a trabajar, no los haga precipitarse e incurrir en prácticas riesgosas para ellos, para su salud y la de la población, porque si ellos se enferman, va a quedar un servicio con déficit de dotación de personal, y si se enferman lo van a transmitir a su círculo más cercano, colegas, amigos y familia. Lo importante es que los profesionales cumplan estrictamente con las medidas recomendadas por el Ministerio de Salud frente a esta enfermedad que es altamente contagiosa.

 ¿Cuál sería el llamado para la comunidad universitaria?

 Siempre he dicho que la comunidad universitaria cumple un rol social importante, porque es desde ahí donde se adquiere el conocimiento, las ciencias. Toda la universidad, tiene que tener un rol activo en torno a la educación social. En ese sentido, no necesitamos que los alumnos de kinesiología vengan a reforzar los sistemas de atención de pacientes, lo que necesitamos es que los alumnos transmitan información de calidad, de corte científico, con buenas fuentes y que no se limiten a la información basura que está corriendo en las redes, generando que las personas incurran en prácticas nocivas. Es por ello, que el rol social de la universidad es transmitir información de calidad, que aclare a la población sobre cómo cuidarse del  Covid-19.